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Rossana Reguillo: pensamiento vivo para comprender nuestro tiempo

La comunidad académica lamenta profundamente el fallecimiento de Rossana Reguillo Cruz, una de las intelectuales latinoamericanas más importantes en los campos de la comunicación, los estudios socioculturales, las culturas juveniles, la ciudad, las violencias, los miedos contemporáneos, las subjetividades emergentes y las transformaciones del espacio público en la era sociodigital.

Su partida representa una pérdida enorme para el pensamiento crítico de México y América Latina. Sin embargo, su obra permanece como una referencia indispensable para quienes buscamos comprender las tensiones, heridas, resistencias y esperanzas que atraviesan nuestras sociedades contemporáneas.

Rossana Reguillo fue profesora emérita del ITESO, Universidad Jesuita de Guadalajara, investigadora emérita del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias y fundadora de Signa_Lab ITESO, laboratorio desde el cual impulsó metodologías críticas e interdisciplinarias para analizar la conversación pública, la desinformación, la polarización, las violencias digitales y las disputas por el sentido en los entornos sociodigitales.

A lo largo de más de cuatro décadas de trayectoria académica, docente e intelectual, Reguillo construyó una obra profundamente situada, capaz de dialogar con los problemas más urgentes de México y América Latina. Sus investigaciones ayudaron a renovar los estudios de comunicación, cultura y sociedad, al proponer una mirada atenta a los sujetos, los territorios, los afectos, los miedos, las violencias y las formas de agencia que emergen en contextos de desigualdad e incertidumbre.

Uno de sus aportes más influyentes fue su trabajo sobre las culturas juveniles. En obras como Emergencia de culturas juveniles. Estrategias del desencanto, Rossana Reguillo abrió caminos decisivos para pensar a las juventudes no como objetos pasivos de estudio ni como simples “problemas sociales”, sino como sujetos políticos, culturales y simbólicos capaces de producir lenguajes, territorios, imaginarios, resistencias y formas propias de habitar el mundo. Su mirada permitió comprender a los jóvenes desde sus prácticas, sus códigos, sus narrativas y sus modos de inscripción en la vida pública.

Su obra también fue fundamental para analizar la ciudad como espacio de conflicto, miedo, memoria y significación. Reguillo entendió los espacios urbanos como escenarios donde se condensan desigualdades, exclusiones, violencias y también posibilidades de encuentro, reconocimiento y acción colectiva. A través de sus investigaciones, mostró que la ciudad no es solamente un espacio físico, sino un territorio simbólico atravesado por disputas de sentido, formas de visibilidad e invisibilidad, y experiencias diferenciadas de pertenencia.

Otro eje central de su pensamiento fue el estudio de los miedos sociales y las violencias contemporáneas. Rossana Reguillo analizó con lucidez cómo el miedo organiza prácticas sociales, narrativas mediáticas, imaginarios colectivos y formas de control. Su trabajo permitió comprender que la violencia no puede reducirse a sus manifestaciones más visibles, sino que debe pensarse también en sus dimensiones culturales, afectivas, mediáticas y políticas.

En los últimos años, su labor al frente de Signa_Lab ITESO consolidó una perspectiva pionera para el análisis crítico de las redes sociodigitales. Desde ahí, impulsó investigaciones sobre desinformación, conversación pública, discursos de odio, manipulación digital, polarización y violencia en línea, sin abandonar nunca una preocupación ética por la democracia, los derechos humanos, las víctimas, las juventudes y las voces situadas en los márgenes.

La importancia de su pérdida radica no sólo en la magnitud de su trayectoria, sino en la vigencia de las preguntas que nos deja: ¿cómo se construye el miedo en nuestras sociedades?, ¿cómo se organiza la esperanza en medio de la violencia?, ¿cómo se producen las subjetividades juveniles?, ¿qué disputas atraviesan el espacio público?, ¿cómo leer críticamente las redes, los medios y las calles?, ¿cómo hacer investigación comprometida sin renunciar al rigor académico?

Su legado no se limita a sus libros, artículos, conferencias o proyectos de investigación. Permanece también en las generaciones de estudiantes, investigadoras e investigadores que formó; en las metodologías que ayudó a crear; en los debates que abrió; y en una manera de ejercer la vida académica como intervención crítica, ética y sensible frente al presente.

Rossana Reguillo enseñó que investigar la comunicación y la cultura implica escuchar los signos de la época, atender las heridas sociales, observar las formas de resistencia y producir pensamiento situado frente a la incertidumbre. Su obra nos invita a no mirar hacia otro lado, a leer con rigor las tramas del poder, pero también a reconocer las formas en que las comunidades, los jóvenes y los sujetos históricamente marginados producen sentido, memoria y futuro.

Expresamos nuestras condolencias a su familia, amistades, colegas, estudiantes y a la comunidad del ITESO. Su ausencia deja un vacío profundo en el pensamiento latinoamericano, pero también una obra viva, generosa e indispensable para seguir comprendiendo los horizontes sociales, culturales y políticos de nuestro tiempo.

Honramos su memoria continuando el diálogo con sus ideas, sus preguntas y su compromiso con una academia crítica, sensible y profundamente vinculada con la vida social.

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